La Empresa Municipal de Transportes de Madrid obtuvo, por primera vez en su historia, financiación europea procedente del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), concretamente del Programa Operativo FEDER de la Comunidad de Madrid 2014-2020. A esta convocatoria, presidida por el lema “Una manera de hacer Europa”, EMT Madrid presentó distintas propuestas innovadoras que resultaron exitosas y que apostaban por la transformación del transporte público en una actividad cero emisiones mediante el desarrollo de infraestructuras sostenibles y la mejora en la eficiencia asociada a estas infraestructuras. Estas inversiones tienen la finalidad de fomentar un cambio modal hacia modos de transporte más sostenibles; de esta forma, se pretende también mejorar la movilidad de Madrid y, por extensión, la calidad del aire y de vida de sus ciudadanos, así como la contaminación acústica. El Fondo Europeo de Desarrollo Regional, con una marcada dimensión territorial, es uno de los principales instrumentos financieros de la política de cohesión europea y tiene por objetivo reducir las desigualdades territoriales y demográficas que impiden un desarrollo cohesionado del territorio. Además de reducir las diferencias entre los niveles de desarrollo de las distintas regiones europeas, este Fondo aspira también a impulsar la sostenibilidad a través de los proyectos que financia: en las regiones más desarrolladas, al menos el 20% de las inversiones llevadas a cabo por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional deben destinarse específicamente a proyectos de economía de bajas emisiones de carbono. Las actuaciones del Fondo Europeo de Desarrollo Regional son gestionadas conjuntamente por los Estados miembros y la Comisión Europea y, dentro de cada Estado, la gestión se distribuye entre diferentes administraciones públicas (central, autonómica y local). EMT Madrid ha llevado a cabo cuatro proyectos estratégicos con la financiación europea conseguida, todos ellos asociados al transporte público en superficie de Madrid y destinados a mejorar la eficiencia energética de sus instalaciones y a reducir sus emisiones de CO2.